Cómo afrontar la suspensión de las pruebas deportivas

Sin motivación, frustrados y perdidos. Así me encuentro algunos de mis deportistas actualmente, en los que me incluyo. Estamos en una temporada complicada y llena de incertidumbre sin saber hacia dónde orientar sus objetivos ni encontrar el fin en muchas ocasiones.

 

Hace unos meses pasamos por una pandemia, donde nos privaron de todo aquello que nos gusta y no solo hablamos a nivel deportivo, sino de ver a la familia y amigos, incluso de respirar aire fresco.

 

Maria, psicóloga deportiva en Brenga nos va hablar de cómo afrontar estos cambios y a ponernos nuevos objetivos.

 

La nueva “normalidad”

 

Pero a pesar de la dureza de la situación, parecía que volvíamos a la “normalidad” con ganas de retomar las competiciones. Hemos estado adaptando nuestros entrenamientos con mucha imaginación y esfuerzo en casa. Pero no pasa nada, parece que ya está, van a volver. 

 

Sin embargo, no es así, primero nos aplazan las competiciones, lo cual ya es bastante duro, y por si no fuese poco ahora nos las cancelan. ¿Cómo no sentirse frustrado, cabreado, cansado, tristes… sin ganas de continuar? Es normal y no pasa nada por sentirse así. 

 

Ahora bien, debemos de tener cuidado con estos sentimientos pues al igual que cuando competimos debemos de saber encajar una derrota, aquí también deberemos de aprender a gestionar de manera adecuada esa frustración ante la situación. De lo contrario esto puede provocar en el deportista niveles elevados de estrés, pudiendo acabar en una bajada de rendimiento o incluso en depresión. Aprende a escuchar tus emociones y darles un cierto espacio, atiéndelas, e incluso si lo ves necesario acude a un profesional. 

 

Estamos acostumbrados a trabajar con adversidades, desde errores a lesiones. Forman parte del día a día del deportista y  cuando ocurren, no paramos, sino que analizamos qué ha ocurrido y que hacer diferente para mejorar. Esto es una adversidad más y por tanto una oportunidad para mejorar. Pero lo primero que se nos viene a la mente al escuchar que se anulan las competiciones es algo así como “todo el trabajo de un año perdido”.

 

Pero, ¿realmente es así?. Debemos de tener cuidado con nuestros sentimientos negativos, estos pueden desplegar una gran cantidad de pensamientos no del todo ciertos. Es normal que estemos vulnerables ante lo ocurrido, sin embargo, no hemos perdido un año. Si te paras a pensar racionalmente, todos los años incrementas tu nivel de dificultad, tus metas o tratas de bajar tus marcas… y eso sí que lo has conseguido. Es cierto, que es mucho más satisfactorio trabajar con un objetivo y rumbo fijo. Pero, eh! las competiciones no han acabado! Esta vez el objetivo final simplemente será a un mayor largo plazo. 

“Pero es que yo, sin una competición, no me motivo, solo se trabajar bajo presión y ahora mismo no encuentro las ganas ni el motivo para entrenar”

 

Quizás sea tiempo de restablecer tus objetivos de volver a encontrar la chispa que te movía cuando empezaste… ¿Sigues disfrutando con lo que haces? Es una buena pregunta para hacerse en este momento. ¿Cuál es el fin de todo esto? ¿Por qué entreno? ¿Qué buscas conseguir? ¿Hasta dónde quieres llegar? ¿Tus objetivos te estimulan?…

 

Uno de los puntos más importante de la motivación es conocer los motivos por los cuales realizamos la actividad y mantenerlos siempre presentes. De aquí el gran hincapié a los objetivos, estos deben ser estimulantes para tí y sobretodo deben de estar centrados en la tarea, el esfuerzo y el progreso. Porque conseguir una armonía con tu brazada (objetivo enfocado en la tarea) es tan importante como ganar una competición (objetivo enfocado en el resultado) o incluso más pues muy probablemente sin esa armonía no consigas ganar.

 

Entendamos esta etapa como una etapa de desarrollo, de centrarnos en todo aquello que nos falta tiempo durante la temporada, buscarte las cosquillas, ponte continuamente nuevos retos, picante con el crono y apriete las tuercas… Demuestra al mundo hasta donde eres capaz de llegar, porque si algo nos identifica a los deportistas es la continua lucha y superación. Y un bichito no va a poder con nosotros!

 

Comienza con tu restablecimiento de objetivos a nivel personal y de forma que te prepare para la nueva normalidad. Estamos muy acostumbrados a que los objetivo tiene que ser a corto, medio y largo plazo. Pero también deben ir enfocados a diferentes niveles, físico, técnico, táctico… y psicológico, probablemente uno de los más importantes ahora mismo, pues debemos de prepararnos para competir en la “nueva normalidad” y gestionar cambios es gestionar emociones.

 

 

 

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